La memoria,
hija de la atención, es madre del conocimiento fecundo: La próxima vez que se
vea el lector frente a datos nuevos que necesite dominar, pregúntese –
·
Qué es lo que quiero aprender leyendo esto?
·
Qué provecho sacaré del conocimiento adquirido?
T. Kearney Inc., empresa internacional de asesoría en administración: “Diciéndonos a nosotros mismos los beneficios que obtendremos del aprendizaje, reducimos nuestra resistencia al estudio y nos volvemos mejores estudiantes".
C A P I T U L O 1
1. La facultad de formarse imágenes mentales: Nuestro cerebro es un máquina de
predicción, y para funcionar debe hallar orden en el caos de los posibles
recuerdos. No hace falta que la mayoría de las cosas que pasan por nuestro
cerebro se recuerde más allá de lo que es necesario pensar en ellas.
La
Facultad de asociar las imágenes mentales entre sí: Si se representa la mesa de su comedor,
no “ve” únicamente la mesa sola, sino también los platos, los cuchillos, los
tenedores y otros objetos colocados sobre la mesa. Usted puede “verse” a la
mesa, acompañando a sus hijos, hermanos, esposa o con quien usted usualmente
comparte diariamente sus comidas. Esto demuestra que puede juntar en una sola
imagen muchas cosas, siempre y cuando este acostumbrado en verlas juntas. Su
sentido de la vista es el que forma las impresiones más duraderas en su
memoria. Ninguno de sus otros sentidos puede compararse con la vista en lo
referente a intensidad y permanencia de las impresiones que ella registra en su
cerebro. Por lo tanto, es lógico, deducir que si desea perfeccionar su memoria,
el mejor camino es pensar con imágenes mentales. Convierta en imagen viva todo
lo que desea recordar. Si estas imágenes son exageradas, tienen movimiento o
intervienen combinaciones insólitas, mucho mejor.
.



