La nutrición juega un rol importante en
el crecimiento y desarrollo de los seres vivos, es así que una nutrición
adecuada en una madre gestante aportará
lo necesario para el crecimiento del nuevo ser.
Luego
de su nacimiento y durante su primera infancia el balance de proteínas, grasas
y carbohidratos o harinas, vitaminas y micro nutrientes se encargarán de lograr
el crecimiento y desarrollo del niño y ponerlo en condiciones óptimas para ese
gran evento de nuestras vidas que se conoce como la pubertad, en el cual un
área especifica de nuestro cerebro conocida como Hipotálamo emite una serie de
señales especiales que estimulan a la glándula pituitaria o hipófisis que se
halla en la región central y basal del cerebro, desde donde salen las
sustancias que propiciarán los cambios en el cuerpo del niño transformándolo en
un adolescente. De tal manera que los requerimientos energéticos prácticamente
se duplicarán ya que cada órgano o sistema crecerá, se perfeccionará o
soportará una mayor función. Es conveniente recordar que el crecimiento en
longitud en esta etapa de la vida es un lujo para el organismo, porque se
tendrá que satisfacer en forma prioritaria las funciones más importantes de
éste, y sólo el remanente nutricional será destinado al crecimiento.
Es por esta razón que las calorías que
debe ingerir un adolescente están alrededor de 2 500 no guardando una relación
estrecha entre su talla y su peso, teniendo la siguiente distribución:
50%
de harinas o carbohidratos.
30%
de grasas
20%
de proteínas.
Así mismo dentro de los oligoelementos
y minerales, el calcio que juega un papel preponderante en la formación ósea,
debe ser ingerido en una cantidad aproximada de 1 500 miligramos por día, ya
que el 45% de la masa ósea se forma durante la adolescencia, es por ello que
las necesidades de calcio son mayores que en la adultez.
Los micronutrientes y las vitaminas
igualmente deben ser ingeridos en mayor cantidad para contribuir en el balance
metabólico como factores alimenticios accesorios.
Si el
adolescentes practica deportes regularmente deberá considerarse un régimen
calórico acorde con la actividad desplegada, ya que podría distraerse gran
cantidad de los nutrientes e el consumo energético durante la actividad física.
Con la llegada de la pubertad, la
alimentación también varía. Los nutrientes que requieren los adolescentes son
diferentes a cuando eran niños. En sí, cada uno de los jóvenes tiene
necesidades específicas, pero es mejor mantener en cuenta ciertas
recomendaciones generales dadas por los especialistas para esta etapa:
Alimentación básica en 12 grupos.
Grupo 1: Leche.
Mayor cantidad para los niños = 3 tazas por día.
Adolescentes = 2 tazas por
día.
Adultos = 1 taza por día.
Grupo 2: Huevos ( 4 unidades por semana )
Grupo 3:
Leguminosas ( menestras ) 4 veces por
semana.
Grupo 4:
Hortalizas: color verde oscuro ó amarillas (consumo diario)
Otros colores: consumo Inter. diario.
Frutas: sobre todo con vitamina C – naranjas, limones, consumo todos los
días.
Grupo 5: Raíces:
la papa consumo diario.
Grupo 6: Cereales
– arroz, harinas, pan, se debe consumir todos los días.
Grupo 7: Pastas:
de 4 ó 5 veces por semana.
Grupo 8: Aceites:
vegetal para niños. Una excelente opción alimenticia es el aceite de Sacha
Inchi. Al ser un alimento de alto contenido de proteínas y grasas de buena
calidad puede incorporarse en la alimentación de los niños y adolescentes ( pues, requieren grandes cantidades
de grasas saludables).
Grupo 9: Azúcar
Grupo 10: Carnes
– 1 a 2 veces por semana.
Grupo 11: Agua
Natural – Todos los días.
Grupo 12: Sal
yodada – Todos los días.


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