viernes, 29 de marzo de 2013

El efecto MOZART


En la Universidad de California, los investigadores Gordon Shaw y Frances Rauscher, en el año 1996 realizan el siguiente experimento: Formó tres grupos de niños de segundo grado de estudios: 26 de ellos recibieron instrucción en piano y práctica con un juego de video matemático; a 29 se les dictaron clases adicionales de inglés, además del juego de video y 28 no recibieron instrucción especial. Después de cuatro meses los niños con instrucción musical obtuvieron puntajes entre 15 por ciento y 41 por ciento superiores en un test sobre razones y fracciones.
       Los niños con educación musical manifiestan mejorías generales en relación con el “estado de ánimo y la atención”, es decir, los relaja y los mantiene atentos, como observa el psicólogo Martín Gardiner, de la Universidad de Brown, pero el gran avance se observa específicamente en matemática: “La música es el placer que el alma experimenta contando sin darse cuenta de qué cuenta”. Al fin y al cabo la música tiene que ver con proporciones, razones, secuencias, todo lo cual constituye un substrato del razonamiento matemático”.

Etapa postnatal:

        A las seis semanas de edad, los bebes ya diferencian la voz de su madre y la de su padre. A las ocho semanas distinguen el cuidado materno del paterno y cuando inician su caminar son cada vez más insistentes en la búsqueda de su padre, dicen su nombre cuando no está y se intrigan al oír su voz en el teléfono. Los niños  a menudo dicen “papá” ( o su sonido “pa” ) antes que “mamá” y nadie sabe exactamente por qué. Tal vez esto se deba a que la madre y el niño están tan cerca que ella no requiere un nombre, en cambio el padre, un poco más alejado si lo necesita.

       El papá lo carga de diferente manera que mamá. La mamá lo carga con cuidado, contra el pecho; en cambio los padres los sostienen de lado, a veces por un costado, y si se observa los ojos del bebe, uno se da cuenta de que desde ahí se ve el mundo diferente. Los padres están preparando a los bebes para un mundo más allá de la familia.
       La paternidad es una función irreemplazable. El psiquiatra de la Universidad de Yale, Kyle Pret comenzó a desarrollar a inicios de los noventa una investigación que buscaba llenar un vacío en los estudios sobre el tema del padre, y que partía de un hecho que en esos tiempos ya era frecuente, madres que trabajaban y padres que  no conseguían empleo y se quedaban en casa al cuidado de sus hijos. El resultado de su investigación fue publicado bajo el título de “Fathermeed” que se traduciría en castellano como “El rol del padre”.
        Cuando el padre se involucra más, esto significa que la madre pierde protagonismo en el cuidado de los niños?. Los bebes son muy inteligentes y flexibles. Ellos más bien se benefician porque tienen dos personas que cubren sus necesidades, pero de forma diferente. Los padres no son mellizos. Tienen diferentes habilidades. Las habilidades de uno cubren las debilidades del otro. Los bebes de padres comprometidos son más sociables, tienen un lenguaje más fluido y soportan los problemas de mejor forma. Estas son sólo tendencias. NO son predicciones científicas porque hay mucha variabilidad en la personalidad de los padres y de los niños.

viernes, 22 de marzo de 2013

LA MUSICA Y LOS NIÑOS

La Dra. Mirna Loizate de Ganoza del Instituto Buen Nacer – San Borja-añade que se ha descubierto que la complejidad de la música clásica al ser escuchada por los niños por un espacio de 10 a 25 minutos produce un aumento en las áreas del cerebro que tienen relación con el razonamiento espacio- temporal (relacionado con las matemáticas) y acondiciona al cerebro para resolver problemas espaciales con mayor rapidez.
       La música no solo activa las habilidades del intelecto sino que mejora el habla, desarrolla la memoria, la percepción auditiva y hasta permite el aprendizaje temprano del idioma, así como un mejor nivel del lenguaje comprensivo y expresivo. Poner a un bebe escuchar música va a lograr relajarlo, más aún, si es una música que lo ha escuchado en compañía de papá o cuando mamá le está dando de lactar ya que “si al bebé se le estimula musicalmente y a través de esta actividad se le transmite cariño, amor y paz, cuando el bebe escuche nuevamente esta melodía va a ser transportado automáticamente a ese recuerdo y se sentirá más seguro”.
El efecto relajante de la música clásica crea niños con personalidad segura y de emociones estables – según la Dra. Moreno – está comprobado que en bebés recién nacidos, colocarles la sonata para dos pianos de Mozart logra efectos tranquilizadores y sedantes, donde el bebe encuentra un ambiente de paz y relax igual al que tuvo cuando estuvo en el útero materno.
Don Cambell, autor del libro “El efecto de Mozart para niños”, señala que la música de Mozart es pura, simple y a su vez, misteriosa y accesible. Y gracias a estos ingredientes las conexiones neuronales en el cerebro del bebé son estimuladas desde la décima octava semana de gestación.
 


viernes, 15 de marzo de 2013

Efectos de la música en la conducta humana



Efectos de la música sobre el ser humano


       Se ha demostrado que la música produce importantes cambios fisiológicos en el organismo. Por ejemplo, como indica la neuropsicóloga Rosa Velasco, jefa de la Dirección de Neurología de la Conducta del Instituto Especializado de Ciencias Neurológicas: “Acelera o retrasa las principales funciones orgánicas (ritmo cerebral, circulación, respiración, digestión y metabolismo), aumenta o reduce el tono y la energía muscular, modifica el sistema inmunitario, altera la actividad neuronal en las zonas del cerebro implicadas en las emociones e incrementa la resistencia para el trabajo.”. De otro lado, cuando un bebe llega al mundo, la mayoría de conexiones neuronales o sinapsis están por realizarse y necesitan estímulos para ello. Está comprobado que la audición y la práctica de la música favorecen estas conexiones”.


La música en el mundo del bebe.

        La vida del prodigioso concertista de piano Wolgang Amadeus Mozart (1756 – 1791 ), siempre ha servido de referente para hablar de los beneficios de la música en los niños. Y es que, desde que se encontraba en el vientre de su madre hasta después de su nacimiento sus padres, también músicos, gustaban de tocarle bellas canciones que con el tiempo favorecieron su desarrollo neurológico y su sensibilidad auditiva.
       La Dra. Mónica Moreno, especialista en audición  del Centro de Estimulación Temprana Ceres, manifiesta que una serie de investigaciones señalan el rol de importancia que cumple la música en la evolución intelectual y emocional de un niño debido a que “desarrolla las habilidades superiores del cerebro, además de la capacidad que tiene el bebe para distinguir los sonidos una vez que ha nacido”.
       La estimulación musical se debe empezar desde el cuarto mes de gestación que es la etapa cuando el bebe puede oír. Y una vez que nace, la música debe de ser permanente durante los primeros años de vida y las melodías pueden variar de acuerdo a la actividad que realice el bebe. La música estimula y mejora su fisiología, su inteligencia y su comportamiento.
       En el primer mes es recomendable hacerle escuchar música de Mozart, Vivaldi, que son melodías muy tranquilizadoras para el bebe, luego se puede poner otro tipo, pero siempre suave, “no se le puede poner ni rock ni sonidos estruendosos porque lo asustan e incluso pueden llegar a estresar al bebé”. El niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de mejor manera con otros niños, estableciendo una comunicación más armoniosa.