viernes, 22 de marzo de 2013

LA MUSICA Y LOS NIÑOS

La Dra. Mirna Loizate de Ganoza del Instituto Buen Nacer – San Borja-añade que se ha descubierto que la complejidad de la música clásica al ser escuchada por los niños por un espacio de 10 a 25 minutos produce un aumento en las áreas del cerebro que tienen relación con el razonamiento espacio- temporal (relacionado con las matemáticas) y acondiciona al cerebro para resolver problemas espaciales con mayor rapidez.
       La música no solo activa las habilidades del intelecto sino que mejora el habla, desarrolla la memoria, la percepción auditiva y hasta permite el aprendizaje temprano del idioma, así como un mejor nivel del lenguaje comprensivo y expresivo. Poner a un bebe escuchar música va a lograr relajarlo, más aún, si es una música que lo ha escuchado en compañía de papá o cuando mamá le está dando de lactar ya que “si al bebé se le estimula musicalmente y a través de esta actividad se le transmite cariño, amor y paz, cuando el bebe escuche nuevamente esta melodía va a ser transportado automáticamente a ese recuerdo y se sentirá más seguro”.
El efecto relajante de la música clásica crea niños con personalidad segura y de emociones estables – según la Dra. Moreno – está comprobado que en bebés recién nacidos, colocarles la sonata para dos pianos de Mozart logra efectos tranquilizadores y sedantes, donde el bebe encuentra un ambiente de paz y relax igual al que tuvo cuando estuvo en el útero materno.
Don Cambell, autor del libro “El efecto de Mozart para niños”, señala que la música de Mozart es pura, simple y a su vez, misteriosa y accesible. Y gracias a estos ingredientes las conexiones neuronales en el cerebro del bebé son estimuladas desde la décima octava semana de gestación.
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario