martes, 5 de marzo de 2013

ESTRATEGIAS AL CUIDADO DE LOS NIÑOS

ESTRATEGIAS PARA SER APLICADAS AL CUIDAR A LOS NIÑOS.
LIC. SANTIAGO POEMAPE I.
TEMA 3.


A las cuatro semanas se distinguen en el embrión una cabeza bien definida, un tronco y un rabo rudimentario, que más tarde desaparece.  Las distintas estructuras no evolucionan de la misma forma, ni a velocidad similar. En los primeros estadios, el cerebro y la cuerda dorsal o notocorda crecen más de prisa que el resto del cuerpo. El cerebro procede del ectodermo del embrión o capa exterior y forma un tubo llamado neural. Una parte del tubo neural permanece derecha, no se curva y forma la cuerda dorsal; la otra se curva y crea el encéfalo (cerebro).
Gracias a las nuevas técnicas de IMAGENOLOGIA  óptica de señales intrínsecas  empleadas para OBSERVAR al cerebro se han encontrado que a las cuatro semanas después de la concepción, el embrión produce medio millón de neuronas por minuto. En las siguientes semanas estas células migraran al cerebro, a destinos específicos determinados por instrucciones genéticas e interacciones con neuronas vecinas. A la cuarta semana inicia el desarrollo de los oídos.  
Durante el primero y segundo trimestre del embarazo las neuronas empiezan a extender sus tentáculos para alcanzar a otras, estableciendo sinapsis – puntos de contacto – a un ritmo de dos millones por segundo. Tres meses antes de nacer el feto posee más células cerebrales de las que jamás llagará a tener de nuevo: una tupidísima selva de conexiones. Son muchas más con relación a lo requiere el feto en el útero, donde no habrá retos cognitivos, e incluso muchas más  de las que podría a llegar a necesitar como adulto.
 
A unas semanas antes del nacimiento, la tendencia se reinvierte. Grupos de neuronas compiten entre sí, con el fin de reclutar otras neuronas y expandir circuitos con funciones específicas. Los que perdieron murieron en un proceso de eliminación gradual que los científicos llaman “darwinismo neuronal”. Los circuitos que sobreviven ya se encuentran parcialmente en sintonía con el mundo  más allá del vientre materno.


 

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